La calçotada es una comida típica catalana originaria de Valls que consiste principalmente en comer calçots. Son una variedad de cebolletas especialmente cultivadas para este propósito. Se asan directamente sobre llamas de sarmientos y se comen con la mano. Mientras tanto, las brasas se utilizan para asar carnes y embutidos que formarán el segundo plato.
Una vez hechos, cuando están las capas exteriores negras y echan una espumita, se juntan en racimos de 25 y se deja que terminen de cocerse con su propio calor. Se comen pelando las capas exteriores y untando el calçot en salvitxada, una salsa bastante parecida a la salsa romesco. Es costumbre acompañar los calçots con cava o vinos de la zona y es imprescindible tener un buen babero que proteja las camisas y camisetas de los comensales.